Del dentista al logopeda.

Hoy me gustaría hablaros de la relación que guarda la logopedia con la odontología. Me alegra ver que cada vez hay un mayor flujo de derivación del dentista al logopeda. Es más frecuente que los ortodoncistas u odontopediatras deriven a aquellos pacientes en los que han detectado malos hábitos orales y que han sido los responsables de sus maloclusiones dentales.

Varios ejemplos de hábitos orales más comunes serían:

  • Respiración oral
  • Uso prolongado del chupete, succión digital…
  • Mal posicionamiento de la lengua en reposo
  • Masticación deficiente (predominio de un lado más que del otro)
  • Colocación de la lengua incorrecta al tragar líquido o sólidos

Cuando alguno de estos hábitos están presentes en una persona, se provocan disfunciones en el sistema orofacial, y el profesional encargado de tratarlas sería un o una logopeda con conocimientos en terapia miofuncional.

Por tanto, la idea principal de este post es que sepáis que la odontología trata el efecto que la causa ha originado y la logopedia trata la causa en cuestión. De nada sirve corregir el efecto (por ejemplo unos dientes mal posicionados) si lo que ha causado eso ha sido un mal hábito (por ejemplo un mal posicionamiento de la lengua durante la deglución). Por supuesto que la ortodoncia alineará los dientes, pero si no se ha corregido antes aquello que causó el problema, volverá a repetirse. Y de nuevo, tendrás que gastarte dinero💸💸 en más ortodoncias.

Siempre que es posible trabajar conjuntamente con odontopediatras y/o odontólogos, en general, los resultados son muy buenos.

¿Conoces a alguien que haya tenido una derivación del dentista al logopeda tras una consulta odontológica? Te leo 🙂

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