Taquifemia. Hablar demasiado rápido.

El lenguaje oral es una de las formas más comunes de comunicación, pero para algunas personas, hablar demasiado rápido puede ser un desafío de comunicación. Este desorden , conocido como taquifemia (o cluttering), afecta la fluidez del habla y puede influir en la calidad de la comunicación. En este blog, aprenderemos qué es la taquifemia, sus causas, características y cómo se puede abordar.

¿Qué es la taquifemia?

La taquifemia es un trastorno de la fluidez del habla caracterizado por emplear una velocidad anormalmente rápida al hablar. Quienes presentan taquifemia tienden a emitir palabras y frases a una velocidad que supera la comprensión de quienes les escuchan haciendo que la inteligibilidad de su mensaje sea baja. Habitualmente la persona con taquifemia no tiene percepción sobre el trastorno y es a través de terceros por quienes pueden llegar a darse cuenta de que en ocasiones cuesta entenderles cuando hablan.

Causas de la taquifemia.

Aunque no hay demasiadas investigaciones o estudios sobre la taquifemia, la etiología más aceptada es hereditaria (como la gran mayoría de los trastornos de fluidez). Asimismo, se sabe que las comorbilidades más frecuentes son:

  • Tartamudez
  • TDAH
  • Trastornos articulatorios
  • Problemas de aprendizaje

Características de la taquifemia

Las características de la taquifemia pueden variar, pero algunas de las más comunes incluyen:

  1. Hablar demasiado rápido: La característica más evidente de la taquifemia es la velocidad rápida e irregular del habla.
  2. Dificultad para ser comprendido: Debido a la rapidez del discurso, las personas con taquifemia a menudo son difíciles de entender por presentar una articulación imprecisa.
  3. Reacción a la presión: Las personas con taquifemia mejoran su desempeño comunicativo bajo presión o exigencia alta.
  4. Lenguaje confuso: en ocasiones el discurso puede estar algo desordenado e incluso con presencia de disfluencias al hablar.

Abordando la taquifemia

Generalmente la persona con taquifemia no percibe su dificultad en el habla (de hecho, esto es un factor importante de diagnóstico diferencial) y por tanto, no buscan ayuda a menos que las personas más allegadas se lo digan.

  1. Terapia del habla: Un/a logopeda puede proporcionar ejercicios y técnicas para ayudar a controlar la velocidad del habla.
  2. Autoconciencia: Reconocer la taquifemia y su impacto en la comunicación es un primer paso importante.
  3. Apoyo social: Compartir la condición con amigos y familiares puede ayudar a crear un entorno de apoyo.

La taquifemia puede ser un desafío, pero con apoyo logopédico y las estrategias adecuadas, las personas que la experimentan pueden mejorar su capacidad para comunicarse de manera efectiva y disfrutar de conversaciones más pausadas y comprensibles. El entendimiento y la paciencia de quienes les rodean son esenciales para brindar un entorno en el que puedan expresarse con confianza y éxito.